Jamás he sentido una fascinación por la escritura, tal vez cuando pequeña pero no ha sido algo constante en mi vida, realmente no es sólo escribir sino cualquier cosa que signifique expresarme.
Desde peque ha sido del tipo de persona a la cual se le enseñó a hacer lo que debía hacer sin muchas opciones más para escoger, si bien es cierto que no era algo directo y coercitivo se hacía o se hacía. Mi padre siempre ha sido alguien de fuerte carácter, ha pasado por demasiadas cosas en la vida, de alguna forma u otra, debido a que nos parecemos mucho en personalidad, supongo que he intentado cumplir parte de las cosas que a él se le hicieron excesivamente cuesta arriba, papá es invidente y lo semejante de nuestras maneras de ser hace que tenga más esperanzas en mi que en mis hermanos de cumplir ciertas cosas que él dejo que hacer.
Mi madre, entre otras cosas, es psicóloga, creo que uno de los principales conflictos de los psicólogos es que aunque no quieran terminan llevando a sus áreas de estudio todo lo que les ocurre en la vida y/o en su entorno, mi mamá jamás lo ha hecho de manera directa pero siempre ha existido la sensación del análisis de todo lo que uno hace. Claro, los profesionales siempre verán todo desde el punto de vista de su carrera, pero a los psicólogos se les hace complicado al tener tanto conocimiento sobre la mente humana y piensan que pueden saberlo todo o que tendrán más idea que el resto de las personas de las cosas que suceden, puede que sea así, pero es bastante molesto.
Mis hermanos, dos, una chica y un chico. Yo soy la menor de tres hermanos, mi hermana mayor es paterna ricamente, ha llevado una vida bastante libre, vive con su prima y ha hecho prácticamente lo que le ha dado la gana casi toda su vida, se desaparece por largos períodos de tiempo, digamos que la expresamente rebelde. Al ser la mayor ya papá sólo sonríe a cada cosa nueva que hace, mientras de vez en cuando sepa dónde o cómo está. Mi hermano, es el práctico, estudia ciencias y todo o es a su modo o se molesta, de pequeño era el que solía contestar a mis papás, el que le contaba a mis padres qué hacía yo para que me regañasen, o que entraba a mi habitación a ver si tenía diario, lo leía y se lo mostraba a mi mamá.
No suelo tener una relación fraternal estrecha, son mis hermanos pero somos bastante diferentes para muchas cosas.
Yo, soy amante de lo paranormal, me gusta la magia, la literatura, el baile… las artes. Aun cuando puedo ser bastante técnica o racional para enfrentarme a muchas cosas, digamos que soy la más visceral, si mi hermana lo ve e ignora (o llora) y mi hermano le resta importancia y se pregunta cómo es posible a alguien le importe, para mi suele ser algo que me mueve y que necesito resolver. Como digo, yo soy la más extravagante: soy wiccana, me gusta el rock, detesto el reggeaton, no sé quienes son los famosos, aun cuando puedo vestirme de moda otras tantas puedo colocarme falda con botas de montaña, adoro lo antiguo y a pesar de disfrutar la tecnología no suelo entender su funcionamiento.
El caso es que, lo que más aprendí de pequeña fue a esconder mis emociones, al punto de aislarme lo más posible de ellas, por eso hasta que no caí en un momento bastante duro, no descubrí mi necesidad de expresión.
Luego, con la maravilla del Internet y el intento de ser sociable de vez en cuando, fui conociendo gente, entre ellas a Cez, y también fui abriéndome un poco más, tengo una personalidad y puntos de vista complicados, muchas veces parecen opuestos o bastante adversos, pero en mi es fácil de llevarlos, entre tantos intentos de comprenderme y ver cómo consigo que el resto pueda hacerlo, decidí hacer caso de una vez a Cheis y abrir el journal para escribir en él mis percepciones de muchas cosas. La verdad escribir no es tan terrible como siempre me pareció, aunque sigue teniendo uno de mis mayores temores, que es el contar demasiado de mi misma...